
Del Goyo asesino se conoce su locura, sus fórmulas y su
tristeza. El jardín de la muerte alcanzó con sus raíces las delgadas piernas de
Goyo, atrapando su pala, su capa, sus puños, su cordón.
JARDIN MORTAL
Gregorio abría los ojos a sus manos
El cordón sangriento y justiciero
Loco por producir dolor a los villanos
Mientras el cigarro se consume en el cenicero
Es el turno de las desaparecidas
De las bocas sucias
De las uñas rotas
Las gardenias sembradas
Y las pesadillas cortas.
De jabón los golpes
La sangre recorriendo tus piernas
Dentro de tus cavernas
Las mascarillas más tiernas.
Pervierto al corazón buscando magia
Maldigo los golpes y las cortas mechas
Ahí,
Sin verlo
Semillas,
Con hielo
Ahí
En el jardín de la muerte espera el miedo.
PERCASTRE
Te sigo. Gracias por escribir.
ResponderBorrarHabrá parte III?
ResponderBorrarLamentablemente no habrá parte III, la vida obscura terminó para Goyo y se volvió un residente ejemplar, perdió la violencia y la maldad perversa de sus acciones, su mente disipó las esperanzas de más sangre y se ocultó en la mundana mascarita social. Lo perdimos.
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